En aplicaciones industriales de alta temperatura como hornos de fundición o recristalización de vidrio, la selección del ladrillo refractario correcto puede marcar la diferencia entre una operación eficiente y costosa. El ladrillo refractario AZS36, con una composición química precisa (Al₂O₃: 36%, ZrO₂: 30%, SiO₂: 34%), es una solución líder en resistencia térmica y corrosión química. Pero más allá de las cifras, entender sus propiedades físicas clave —como la densidad volumétrica y la porosidad aparente— es esencial para tomar decisiones técnicas informadas.
La densidad volumétrica del AZS36 típicamente oscila entre 3.7 y 4.1 g/cm³. Esta característica no es solo un número técnico: una densidad más alta significa mayor resistencia mecánica bajo carga a altas temperaturas. Por ejemplo, en hornos de aluminio donde se alcanzan >1600°C, un ladrillo con densidad inferior a 3.7 g/cm³ puede sufrir deformación prematura, reduciendo la vida útil del horno en hasta un 30%. Comparado con otros refractarios como el silicato de calcio (densidad ~2.5 g/cm³), el AZS36 ofrece una estabilidad estructural superior incluso después de múltiples ciclos térmicos.
El rango típico de porosidad aparente para el AZS36 es 12–16%. Esto puede parecer alto, pero aquí está la clave: los poros están bien distribuidos y cerrados, lo que impide que los metales líquidos o gases corrosivos penetren profundamente. En comparación, un ladrillo con porosidad >20% (como algunos refractarios de baja calidad) muestra una tasa de desgaste 2x mayor en entornos de fusión de vidrio. Un estudio ISO 1888-2020 mostró que el AZS36 mantiene >90% de su integridad tras 100 ciclos de calentamiento/temple, mientras que alternativas sin certificación ISO fallan antes del ciclo 50.
| Parámetro | AZS36 (ISO 1888) | Ref. común |
|---|---|---|
| Densidad (g/cm³) | 3.8 ± 0.2 | 2.8 ± 0.3 |
| Porosidad (%) | 14 ± 1 | 18 ± 2 |
| Resistencia a la compresión (MPa) | ≥ 120 | ≤ 80 |
Estos datos no son solo números: reflejan cómo el AZS36 resiste condiciones extremas. La certificación ISO 1888-2020 garantiza que cada lote cumple con parámetros estrictos de fabricación, lo que reduce riesgos operativos y mejora la planificación de mantenimiento predictivo. Para ingenieros de procesos o compradores técnicos, esto significa menos sorpresas y más control sobre el rendimiento del horno.
¿Quieres profundizar en cómo el AZS36 impacta tu línea de producción? Descarga nuestra guía técnica completa con casos reales de implementación en hornos de vidrio y aluminio. No necesitas ser experto para entenderlo —solo necesitas confiar en datos verificables.
Descargar Guía Técnica GRATIS