En la industria del vidrio, el desgaste prematuro de los refractarios en zonas críticas como la zona de contacto con el vidrio es una de las principales causas de paradas no planificadas y aumento de costos operativos. Según estudios de campo realizados por fabricantes líderes, hasta un 40% de las fallas en hornos de fusión se relacionan directamente con la calidad del ladrillo refractario utilizado.
Los ladrillos AZS tradicionales (Al₂O₃–ZrO₂–SiO₂) suelen mostrar una alta susceptibilidad a la cristalización del vidrio en la superficie cuando están expuestos a temperaturas superiores a 1450 °C. Esta transformación del estado amorfo al cristalino reduce significativamente la estabilidad térmica y acelera el proceso de erosión. En pruebas controladas, ladrillos con contenido de Na₂O > 0.8% muestran hasta un 60% más de pérdida de masa tras 50 ciclos térmicos comparados con productos de baja alcalinidad.
Nuestro proceso de fabricación TY-AZS36D está diseñado para superar estas limitaciones. Comienza con la selección rigurosa de óxidos de alta pureza (>99.5%) y una distribución precisa de Al₂O₃, ZrO₂ y SiO₂. El paso clave es la reducción activa de Na₂O durante la etapa de oxidación en horno eléctrico, donde logramos niveles inferiores a 0.5%, lo que mejora drásticamente la estabilidad de la fase vítrea y reduce la formación de microfisuras térmicas.
Este control fino del contenido de alcalinos permite una estructura de vidrio más homogénea, con menor tensión interna y mayor resistencia a cambios bruscos de temperatura —factores críticos en hornos de reciclaje de vidrio o producción de vidrio de alta calidad como el borosilicato.
Desde nuestro laboratorio de pruebas térmicas, hemos identificado que variaciones de ±20 °C en la temperatura del horno pueden aumentar la tasa de deterioro en un 25%. Asimismo, la presencia de atmósferas reductoras (por ejemplo, en hornos con combustibles gaseosos) puede inducir una reducción localizada del ZrO₂, comprometiendo la integridad del ladrillo. Recomendamos monitorear constantemente la temperatura y ajustar la atmósfera mediante sensores de oxígeno en tiempo real.
No solo ofrecemos un producto superior, sino también una guía técnica aplicable en el día a día. Nuestra plantilla de diagnóstico de fallos en refractarios está disponible en nuestra sección técnica, con ejemplos reales de casos resueltos en América Latina, Europa y Asia.
Elegirnos significa confiar en un equipo que entiende no solo cómo fabricar, sino cómo hacerlo mejor.